HISTORIA DE UNA OPOSITORA
“El entusiasmo es la madre del esfuerzo y sin él jamás se consiguió nada grande .”(Ralph Waldo Emerson). Sin lugar a duda, esta es una de las grandes frases de lo que supone el ENTUSIASMO (así en mayúsculas, jiji). Porque el entusiasmo, el vivir enamorada de tu profesión, de tu trabajo. Es sin lugar a duda, uno de los mayores motores que me movieron a opositar. Aún recuerdo el primer día que entre en el Ayuntamiento de Madrid (anteriormente había estado en otras Administraciones Públicas). Primero, por el programa de colaboración social (de la Agencia para el Empleo) y segundo, como interina. Cuando llegué a un Centro de Servicios Sociales mi primera frase fue: “he venido para quedarme” (así, de hecho, se lo manifesté a la que por aquel entonces era mi directora, a la cual la tengo un cariño especial). No tenía muy claro cómo iba a conseguir ese objetivo, pero lo que si tenía claro es que mi ACTITUD (también con mayúsculas jiji) iba a ser la mejor, y la que a su vez iba a ser mi ...